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Las razones detrás de este incremento se asocian al envejecimiento de la población y a una mayor exposición a los factores de riesgo, como la obesidad, el tabaquismo y la contaminación.

Fuente: Anna Nador y Agencias para El Mercurio.

Los casos de cáncer siguen aumentando y lo seguirán haciendo. Lo anterior, en un contexto de poblaciones más envejecidas y cada vez más expuestas a riesgos, como la obesidad y el consumo de tabaco y alcohol. Así lo reveló ayer el nuevo estudio del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cual se publica a tres días del Día Mundial contra el Cáncer.A nivel global, el número de nuevos casos de la enfermedad ascenderá a unos 35 millones en 2050, un 77% más que en 2022, alertó la OMS.

Los datos muestran que la patología ha ido creciendo paulatinamente. El nuevo documento, con datos de 185 países correspondientes a 2022, indica que ese año hubo unos 20 millones de casos globales de la enfermedad, frente a los 19,3 millones registrados en 2020. Sin embargo, hubo menos fallecimientos (9,7 millones, en comparación con los 10 millones del anterior estudio).

En el caso de Chile, en 2022 hubo 59.876 casos nuevos y 31.440 fallecimientos por esta enfermedad. Esto implica un incremento, si se compara con las cifras de 2020, cuando se produjeron más de 54 mil casos nuevos y sobre 28.500 muertes producto de problemas oncológicos.

Según el informe, los cánceres más comunes en el mundo en 2022 fueron los de pulmón (2,5 millones de casos), mama (2,3 millones), colorrectal (1,9 millones), próstata (1,5 millones) y gástrico (970 mil). El cáncer de pulmón se mantiene también como el que más fallecimientos causa en el mundo (1,8 millones en 2022), seguido por el colorrectal (900 mil), el hepático (760 mil) y el de mama (670 mil muertes).
A nivel nacional, »es destacable que los tumores de mayor incidencia en Chile difieren de la tendencia mundial al menos en sus tres principales tipos de cáncer, liderando el cáncer de próstata, luego el de colon, seguido por mama, versus el mundo, cuyo orden es pulmón, mama y colorrectal», dice Berta Cerda. »Por otra parte, en mortalidad, Chile muestra en su ranking primero al cáncer de pulmón, lo que coincide con la tendencia mundial, y luego colorrectal y gástrico».

»El impacto de este aumento no se notará de manera uniforme en los países debido a los distintos niveles de IDH (Índice de Desarrollo Humano). Aquellos que dispongan de menos recursos para gestionar su carga de cáncer serán los más afectados», afirmó Freddie Bray, jefe de la Subdivisión de Vigilancia del Cáncer del IARC.

La OMS prevé que mientras los casos de cáncer aumentarán en torno a un 64% de aquí a mediados de siglo en los países de rentas altas -Chile pertenece a la categoría de países de ingresos altos, según el Banco Mundial- lo harán más rápidamente en los países de rentas medias (99%) y bajas (142%).

En cuanto a las razones por el aumento, la OMS señaló que »el rápido crecimiento de la carga mundial de cáncer refleja tanto el envejecimiento como el crecimiento de la población, así como los cambios en la exposición de las personas a los factores de riesgo» asociados a esta patología.

»Los factores de riesgo que impulsan este avance son en primer lugar el propio envejecimiento, luego la obesidad, tabaquismo, alcoholismo, contaminación atmosférica, exposición solar, sedentarismo, tipos de alimentación, entre otros», dice Berta Cerda, oncóloga y directora del Instituto Nacional del Cáncer.

»Sumado a esto, tenemos el retraso en los controles preventivos y diagnósticos oportunos que dejó la pandemia de covid-19 en todos los sistemas de salud del mundo», añade.

Más especialistas

En este escenario, los sistemas sanitarios se verán aún más exigidos. »Tensionará aún más sus capacidades, las cuales no están creciendo al ritmo de las necesidades de la crisis. Para prepararse, se requiere redoblar la formación de especialistas en todas las dimensiones (…) dedicadas al control del cáncer», advierte Cerda.

Rebeca Schwartzmann, radiooncóloga de Clínica Santa María, concuerda y dice que, »en Chile, lo principal es que el Gobierno se convenza de que tiene que invertir en cáncer. Tiene que invertir en mejorar el acceso a diagnóstico y también en tratamientos: cirugía, quimioterapia y radioterapia».

Pero además, hay acciones que se pueden ejecutar para contrarrestar el aumento que predice la OMS. Jorge Gallardo, jefe de Oncología de la Clínica Las Condes, señala que »hay varias medidas que nos pueden permitir disminuir (el cáncer). Evitar la obesidad y el sedentarismo, elegir muy bien la dieta, disminuir el consumo de tabaco, disminuir el riesgo de infección por virus VPH (que causa, por ejemplo, cáncer de cuello uterino), entre otras».

En ese sentido, el llamado es a »triplicar los esfuerzos en la prevención mediante campañas nacionales y cambios culturales profundos, que impliquen reimaginarnos nuevas formas de vivir de manera más saludable», indica Cerda.

Pero también recuerda que »en diagnóstico precoz, el estado del arte científico nos permite pesquisar tempranamente tipos de cáncer, como el de mama, cuello uterino, colorrectal, próstata y gástrico. De ahí la importancia de avanzar en paralelo en la investigación científica del cáncer, que nos permita desarrollar tecnología a todo el otro espectro de tumores malignos».

En esa línea también son importantes los controles frecuentes de la población, por ejemplo, de mamografías y ecomamaria para las mujeres sobre 40 años (o antes si tienen antecedentes) o chequeos de próstata en el caso de los hombres. Pero, incluso, »lo ideal para todo ser humano es que se haga un chequeo médico una vez al año. Todos deberíamos realizarnos exámenes sanguíneos; si eres fumador, algún examen pulmonar; si tienes lunares sospechosos, algún chequeo por dermatólogo, entre otros», concluye Schwartzmann.





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